jueves, 18 de julio de 2013

Entrevista a Nacho Ares


Entrevistamos al egiptólogo, historiador y escritor Nacho Ares.

Nacido en León el 27 de agosto de 1970, Nacho está licenciado en Historia Antigua por la Universidad de Valladolid y en egiptología por la University of Manchester.
Dirigió durante 10 años la Revista de Arqueología, y hasta ahora ha publicado casi veinte libros y 300 artículos en diferentes revistas especializadas. Además, todos los años viaja al país de los faraones, donde recopila información.

Dirige desde 2009 en el programa SER Historia de CADENA SER y ha participado varias veces en programas televisivos.




Entrevista:

1) ¿Cuál es tu libro favorito? ¿Por qué?
Es difícil quedarme con uno solo. Hay novelas que me han encantado y he releído en varias ocasiones. Pero si tuviera que elegir uno, por la influencia que tuvo en mi vida, es Dioses, tumbas y sabios, de C.W. Ceram. La mejor historia de la arqueología que se ha escrito nunca. Lo leí con apenas 13-14 años y me cambió. Desde entonces solamente tenía una idea en la cabeza: ser egiptólogo.

2) ¿Quién es tu escritor preferido? ¿Por qué?
Cuando era adolescente devoraba las novelas de Agatha Christie. Soy un entusiasta de Poirot y algo friki también, como con los libros de Harry Potter, de Rowling. Pero si tuviera que elegir un escritor me quedo con John Romer. Es arqueólogo y escritor. Divulga como nadie y cuenta con libros fantásticos que te sumergen en la Historia de Egipto con una magia especial. Recomiendo Ancient Lives y sobretodo The Valley of the Kings.

3) ¿Cuándo empezaste a escribir?
Siendo niño ya me daba por hacer algunas cosas. Con apenas 10 años ya me grababa incluso programas de radio. Conservo algunas grabaciones que son “únicas”. Escribía los guiones y los leía delante del micro. Con 13 años en el antiguo 8º de EGB hice una adaptación para teatro de El Caso de la Mujer Asesinadita, de Miguel Mihura y Álvaro de Laiglesia. Más tarde en primero de carrera hice un boceto de ópera musical. Pero fue durante la Universidad cuando empecé a escribir con la idea de publicar. Primero artículos y luego libros.

4) ¿Qué libro de los casi veinte que has publicado te ha costado más de hacer?
Cualquiera de las novelas. Quizá El Retrato, por ser la primera y de un tema que, aún sintiéndome cómodo con él, no es mi verdadera especialidad. El siglo XVI y las relaciones de España con Inglaterra tienen infinidad de flecos a los que tenía mucho miedo. Pero viajé un montón y estudié más con los mejores expertos para documentarme e intentar recrear esos años finales del Madrid del XVI.

5) ¿De qué libro tuyo te sientes más orgulloso? ¿Por qué?
El que más me gusta es quizá Tutankhamón, el último hijo del sol. Lo publiqué en 2002 y ahora está completamente agotado. Tengo en mente reeditarlo. Es un ensayo sobre el Faraón Niño que me dio muchas ideas para tiempo después publicar mi novela La Tumba Perdida. Con Tutankhamón comencé mi andadura en la egiptología cuando era un niño, haciendo un trabajo para el colegio, y hasta ahora. Es un personaje con el que tengo un especial vínculo.

6) ¿Estás trabajando en otro libro? ¿Si es así, de que tratará?
Acabo de entregar mi última novela que verá la luz en marzo de 2014. Cuenta, como en La Tumba Perdida, la historia de un gran descubrimiento arqueológico dando saltos entre la época contemporánea y la egipcia de los faraones. Y hasta ahí puedo leer… J

7) ¿Cómo es dirigir durante diez años una revista, en este caso, la de Arqueología?
Revista de Arqueología fue un proyecto fascinante que me ayudó a crecer y madurar como profesional. Recuerdo la llamada de Javier Sierra preguntándome, así de sopetón, si quería ser director de la cabecera que acababa de comprar MC Ediciones. La respuesta, aunque le dije que me lo pensaría, ya la tenía en la cabeza. Un sí muy rotundo. Como me dijo mi padre (estaba justo con él en ese momento) “estos trenes solamente pasan una vez en la vida”. Y tenía razón. Me permitió conocer a muchos y grandes profesionales de la arqueología. Algunos se han convertido en verdaderos amigos. Fueron diez años muy intensos. Una etapa muy importante en mi carrera profesional.

8) ¿Qué significa para los egiptólogos, o mejor dicho, qué significa para ti la Piedra de Rosetta?
La piedra de Rosetta ha sido la llave que dio el nacimiento de la egiptología como ciencia. Gracias a ella y a la labor encomiable de Jean-François Champollion, podemos saber lo que nos dicen los egipcios en sus textos. Es como halar con ellos. Una herramienta de vital importancia para conocer una cultura en todo su esplendor. Yo siempre he comparado el desciframiento de la piedra de Rosetta como el destapar el tarro de las esencias de una de las culturas más enigmáticas de la Antigüedad.

9) ¿Qué cuesta más de leer, la escritura de jeroglíficos egipcia o la escritura demótica egipcia?
Jajajajja, las dos son muy complicadas. Yo leo un poco de jeroglífico medio, el clásico. El demótico es una escritura cursiva, muy extraña, con algunos aspectos gramaticales también singulares. Un lío, la verdad :).

10) ¿Qué arqueólogo o egiptólogo admiras que haya contribuido mucho en las investigaciones del Antiguo Egipto?
Sin lugar a dudas, Howard Carter. Es un mito y un icono para todos. Un hombre sin formación académica que aprendió todo sobre el terreno y superó con creces las expectativas que él mismo se había puesto cuando llegó a Egipto con apenas 17 años. Falleció en 1939. Pero a quien sí pude conocer en persona es a Jean-Philippe Lauer, otro gran monstruo de la egiptología que falleció casi centenario al pie de la Pirámide Escalonada de Sakkara. Recuerdo que cuando lo conocí en 1999 fue cómo estar delante de la historia viva de la arqueología en Egipto.

11) Si tuvieras la oportunidad de conocer a  una persona ya fallecida y pudieras hablar con ella durante media hora, ¿quién sería y qué le preguntarías?
Hay mucha gente. Es complicado decantarse por una sola. La pregunta es difícil… pero si tuviera que elegir seguramente elegiría a doña Ana de Mendoza, princesa de Éboli. Todavía esconde infinidad de misterios alrededor de su figura, cuál fue la causa que la obligaba a llevar parche, por qué cree ella que fue encarcelada por Felipe II,… hay un montón de preguntas.

12) Ahora vayamos a tu último libro, la Tumba perdida. ¿Hay alguna curiosidad o anécdota que haya sucedido mientras lo escribías?
Mientras escribía la novela falleció un gran amigo, Bob Partridge, el presidente de la Manchester  Ancient Egypt Society. Bob era un perfecto conocedor de la figura de Tutankhamón y fue quien me abrió muchas puertas en el Reino Unido para estudiar allí egiptología en la Universidad de Manchester. Me dio la oportunidad de publicar mis primeros artículos en la prestigiosa Ancient Egypt magazine. Viajamos por Egipto, le mostré las colecciones egipcias en Madrid, visitamos juntos Londres y otros Museos. Esa es la razón por la que la novela está dedicada a él.

13) ¿Qué escena te gustó más de escribir de la Tumba perdida? ¿Y qué escena resultó más complicada de escribir?
He releído infinidad de veces el último capítulo, el desenlace. A mí me gusta porque abre la Historia real a infinidad de oportunidades que pueden ser verdad. Esa sería la que más me gustó de escribir. La más complicada fue cuando Carter comenta con Evelyn la existencia del ostracon, casi al principio. Cambié muchas cosas a medida que iba descubriendo evidencias aquí y allá. Conservo todos los bocetos de los capítulos, antes y después de las remodelaciones. Es curioso leerlos ahora con el paso del tiempo.

14) ¿Qué crees que pensarían Howard Carter y Lady Evelyn si pudiesen leer tu libro?
Carter seguro que me lo tiraba a la cabeza. Tendemos a idealizar a las personas pero él debió de ser una persona de mucho carácter. Muy suyo y un tanto extraño en la relación con el resto de mortales. En cambio Lady Evelyn seguro que se reiría y se lo tomaría como una aventura más de su vida.

15) ¿Cuál es el mayor reto profesional al que te has enfrentado?
Cada día me levanto pensando en cómo se puede innovar en lo que hago. Es realmente difícil. No corren buenos tiempos para las Humanidades aunque he de reconocer que no me quejo. Por desgracia no puedo cumplir con todos los proyectos que me ofrecen porque, sencillamente, no hay tiempo. La radio, la tele, los libros, conferencias, estudios, se comen casi las 24 horas del día. Revista de Arqueología era una revista con mucha repercusión pero algo minoritaria. SER Historia llega a cientos de miles de personas y es un compromiso muy grande en el que yo soy el único responsable.





¡Muchas gracias por contestar a nuestras preguntas Nacho!

1 comentario:

  1. Su última novela, "La tumba perdida" es, sencillamente, fantástica. Apenas tar´de cuatro días en leerla y la recomiendo. Me encantó.

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